Anatomía del último liberal

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/ 23 de noviembre de 2022
/ 12:48 am
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Anatomía del último liberal

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Carlos G. Cálix

El último liberal quiere que la realidad socioeconómica de su país tenga un cambio sustancial, quiere que mejore la calidad de vida de su familia y de los que heredarán el país en los próximos años. Particularmente el último liberal quiere que se preste atención a cinco aspectos específicos: económicos, políticos, sociales, medioambientales y éticos.

El último liberal quiere que se aborde la falta de empleo, la informalidad empresarial, las cargas impositivas, las deudas municipales y estatales. Quiere tener trabajo digno y garantías laborales que permitan que él y sus hijos puedan llevar el sustento a su familia.

Para ello, se requiere analizar la falta de incentivos al inversor, comprender el porqué del decremento en la producción y en la productividad, y contrarrestar las consecuencias de una educación deficiente, quiere políticas económicas locales y nacionales que estimulen la inversión. Quiere que la informalidad empresarial permita transitar hacia la formalidad, pero quiere reglas claras para ello, quiere que disminuya la falta de educación empresarial y financiera, que se reduzca la falta de escolaridad y no quiere un sistema normativo opresivo.
En este sentido, quiere una revisión fiscal, disminución de impuestos municipales y gubernamentales, quiere servicios públicos eficientes que permitan la operatividad de las empresas y que los precios sean conforme a la calidad del servicio. No quiere seguir endeudado, no quiere más deuda municipal, ni tanta deuda estatal, no quiere que sus hijos tengan que pagar tantas deudas ajenas.

El último liberal, quiere que la corrupción y la impunidad disminuyan, quiere una auditoria constante a los contratos, quiera mayor fortalecimiento a las instituciones, quiere que haya límites al poder, que no haya nepotismo y despotismo, quiere mayor voluntad política.

El último liberal quiere una sociedad mejor, quiere que se aborde la falta de salud y nutrición, la falta de vivienda, los problemas de calidad educativa, los problemas de infraestructura vial y saneamiento, sobre todo se haga algo en relación con la falta de seguridad. Es así como específicamente el último liberal quiere que las crisis hospitalarias no sigan más, que haya mejor infraestructura, médicos altamente capacitados y suficientes medicamentos.

Quiere incentivos a la producción, quiere tener el poder adquisitivo para comprar alimentos que cubran sus necesidades vitamínicas. Quiere ordenamiento territorial y respeto a la propiedad privada. Quiere que las escuelas tanto públicas como privadas, tengan las condiciones de infraestructura acordes a las demandas del siglo XXI, quiere currículos educativos actualizados, estabilidad docente y de alto nivel, quiere que el sistema educativo en general mejore las condiciones de vida de la población. Quiere mejores calles y autopistas, pero no quiere límites a libre circulación. Quiere que los servicios públicos y privados sean eficientes. Quiere seguridad jurídica y civil, no quiere más problemas en relación a la tenencia de tierras, no quiere más problemas de maras, narcotráfico, lavado de activos, secuestro, tráfico de armas, sicariato, extorsión, robos y asesinatos, etc.

El último liberal quiere mayor conciencia ecológica, mayor responsabilidad y sensibilidad medioambiental. Quiere algo tan elemental como el agua, la preservación de los bosques, el cuidado de la naturaleza en general.
El último liberal quiere que se aborde la fragmentación de la identidad nacional, la pérdida de valores y la falta de ética. Quiere que haya mayor conocimiento del arte y el folclore, quiere una protección a las piezas históricas, mayor respeto a los antepasados, la geografía y la cultura en general. Quiere un rescate de los valores morales, cívicos y religiosos y quiere un fortalecimiento de la ética, en lo personal, lo profesional y lo corporativo, tanto en lo público como en lo privado. El último liberal quiere libertad. Pero ante tal descripción, la pregunta es: ¿Quién es el último liberal?

El último liberal es el pueblo como sujeto y actor político. Y lo creemos a partir de la definición de Hobbes, quien considera que el sujeto político por excelencia es el pueblo, reflejo del Estado Civil, el cual, a su vez, se forma a partir de la unificación de los distintos centros de poder y de las distintas voluntades individuales que permanecen dispersas en el estado natural. No tenemos experiencia de una democracia participativa, la gente elige a un gobernante y luego le exige que cumpla sus promesas.

El tema es que no tenemos instituciones de participación en la que tengamos la posibilidad de seguir cuestionando de tal manera que se puedan cumplir dichas promesas. Porque lo que ocurre en la actualidad es la desmoralización del pueblo. El pueblo no se da cuenta que hay una relación entre un pueblo participante y el liderazgo investido por el pueblo para llevar adelante la tarea. Entonces ¿cómo movilizar a un pueblo para que se haga responsable de transformar un país? A través de lo que llamamos intelectuales activos y de las comunidades empresariales.

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