CONTRACORRIENTE: Democracia, tiranía de las mayorías

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/ 25 de noviembre de 2022
/ 12:03 am
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CONTRACORRIENTE: Democracia, tiranía de las mayorías

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Por: Juan Ramón Martínez

Puede resultar insultante la frase. Pero en la vida democrática, el único “tirano” legítimo, es el poder de las mayorías. De modo que todos los políticos entiendan que, en el ejercicio del poder, se juegan la vida, dando resultados. Como los jugadores de fútbol en cada partido. O, los columnistas, con cada artículo que publicamos. Porque para las mayorías, no importan las intenciones; o las justificaciones. Exigen resultados y desde aquí, se forjan percepciones que les impulsan o motivan al momento de votar. Borges, en su vocación provocadora y su actitud antipolítica, decía que la democracia era simplemente, una cuestión matemática. Aunque, él también se rendía al monstruo de las mayorías, que le celebraban cada cosa. De allí que el político en el gobierno, debe estar atento a ese “tirano” que, puede determinar que continúe; o no, en el gobierno. Porque incluso, dando buenos resultados, la percepción del tirano de las mayorías, corra por otra de las bandas. Y vote en contra. Winston Churchill, el político inglés, después de salvar a Inglaterra, derrotando a Hitler en la Segunda Guerra Mundial, perdió las elecciones. Porque la percepción de las mayorías, era que el que le había salvado, no era el que convenía, para reconstruir la nación.

En Honduras, los políticos no son, mayoritariamente democráticos. Por ello, lucen tozudos, irreverentes y malcriados. En la mayoría del tiempo, poco atentos a ese “tirano” que, menosprecian. Pero que, en la vida democrática, tiene la última palabra. Es, en tiempos del mundial de fútbol, el VAR infalible que determina si fue gol; o no. De allí que están poco interesados en resultados; le prestan poca atención al sentimiento popular. Y cuando les obligan, hacen sus propias encuestas para inocentemente, prevalidos de una falsa superioridad, imaginarse que pueden pensar y sentir, por el pueblo. Callejas contaba que un asesor político estadounidense, reunido con Zúñiga Agustinus para ayudarle a ganar las elecciones, le preguntó qué sabía de lo que opinaba y quería el pueblo hondureño. Le entregó una encuesta. El asesor, sin abrirla, la tiró al cesto de la basura. Y le explicó que, las encuestas hechas por los parciales, casi siempre eran falsas, porque nadie le decía a su jefe, que iba perdiendo el favor del público.

Los políticos inteligentes del gobierno de Libre, entienden estas cosas. Y saben que la percepción popular no es tan buena como cree Marcio Sierra y otros pensadores del partido en el poder. El “tirano” de las mayorías, quería un cambio y mucho más. Él empujó lo primero; y, le dio, al gobierno la tarea siguiente. Los resultados, hasta ahora, vistos desde la calle de al lado, no son buenos. No hay empleo suficiente porque creyeron que solo era cosa de destituir nacionalistas y liberales; y, colocar activistas de Libre. Aunque el gobierno ha crecido en forma gigantesca, no es suficiente para atender la demanda que solo puede satisfacerse cuando la iniciativa privada, invierte e imagina soluciones de provecho individual que, de rebote, provocan beneficios colectivos, al dar empleo y ampliar la oferta de oportunidades donde los consumidores ejercen sus derechos de escoger lo que les place. Y pagar por ello. El discurso caótico de Manuel Zelaya en contra del capitalismo y los errores de su discípula preferida Rixi
Moncada, tienen unos efectos devastadores. Es la mejor prueba que no están dando resultados. Porque incluso, destruyendo las vinculaciones entre empleo y reducción del delito; sin empleo, la percepción popular es, de fracaso. Y un gobierno fracasado, hay que sustituirlo por otro. Eso hace el “tirano”, entrenador del partido que va perdiendo, cuando un jugador no le rinde lo deseado; o comete muchos errores en el campo de juego.

Porque la verdad es que, en democracia, lo que se impone es la tiranía de las mayorías. Y los políticos democráticos que, escasean en Libre por momentos, saben que cuando pierden las elecciones las excusas salen sobrando. De modo que, no se gobierna para los caudillos, sino que, para las mayorías, las que se pueden cortejar, pero casi nunca dominar sino es, con resultados. En este momento no hay que engañarse, las mayorías quieren soluciones económicas, más tortillas en la mesa; y, más frijoles. Y más baratos.

Libre, si sigue como ahora, está trabajando para que el Partido Nacional, los derrote en las próximas elecciones.

ed18conejo@yahoo.com

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