Jesús vino al mundo por los marginados

ZV
/ 18 de diciembre de 2022
/ 12:01 am
Síguenos
01234
Jesús vino al mundo por los marginados
Una fiesta sin igual fue aquella primera Navidad. Un coro de ángeles anunció su nacimiento

Más

Autor: Luis Alonso Gómez Oyuela
Email:luisgoyuela15@gmil.com

DANLÍ, El Paraíso. Este es el último reportaje del año 2022. Lo que viene solo le corresponde a Dios, pero lo esencial no solo es el pensamiento de Alfonso Guillén Zelaya. Lo esencial es Jesús, no solo en esta época sino en todos los tiempos. Decía el predicador Charles Spurgeon en el siglo XIX “Mantener nuestros ojos en Jesucristo simplemente es quitarlos de nosotros mismos”. En esta Navidad y todas las que antecedieron la gente celebra una fiesta de cumpleaños para un niño que no conoce.

La vida y el mensaje de Jesús está al servicio de la liberación radical del hombre, de todo hombre, pero sobre todo del hombre-no hombre, del pobre, de la prostituta, del enfermo, del pecador, de los inadaptados de todo tipo, de aquellos que viven en el mundo sin enterarse de que el mundo es para ellos.

La opción de Jesús por los marginados, por los que “sin voz” es manifiesta. Tal opción puede deducirse claramente del testimonio de los cuatro evangelistas. En la sociedad de su tiempo, los “sin voz” eran las mujeres, los niños, el pueblo religiosamente ignorante (hay que tener en cuenta que se trataba de una sociedad teocrática). Jesús acepta que las mujeres le sigan (Mc. 15:40-41; Lc.8:1-3) acepta su ayuda y amistad (Juan 11 y 12) y llama como primeros testigos de su resurrección a algunas de ellas (Mc.16:1-6), llama a los niños que los discípulos estaban alejando, presentándolos como modelo de vida para todos sus seguidores (Mc. 10:13-16), amenaza con la peor de las suertes a aquellos que osen escandalizar o despreciar a un niño (Mt. 18: 6 y 10); se solidariza totalmente con los niños y con todos aquellos que cuentan menos a los ojos del mundo y hasta tal extremo que llega a identificarse con ellos, considerando como recibido en carne propia el trato, favorable o adverso, que se les dispense (Mt. 18:, 5; 2 5; 40 y 45).

Alaba al publicano (Lc.18: 9-14), a la pecadora (Mc. 14:6), a los miserables (Mc.12:41-44), a los últimos convidados (Lc.14:10-11). Desafiando las críticas, se hospeda en casa de Zaqueo, jefe de los publicanos, un pecador público, mal visto entre la gente porque se había hecho rico a base de explotarla mediante el cobro de impuestos abusivos e injustos (Lc.19:1-10). Sin ninguna clase de prejuicios se sienta también a la mesa con otros publicanos y pecadores (Mt.9:10); incluso elige a uno de ellos para que forme parte del distinguido grupo de los 12 apóstoles (Mt.9:9)

Su primera bienaventuranza (la única en presente y no en futuro) es para los pobres (Mt.5:3: Lc.6:20)- Jesús se pone de parte de los pobres; de quien llora, de quien tiene hambre, de los desaventajados, de los marginados, de los rechazados, de los inadaptados, de los hombres sin importancia. Siente compasión y se apiada de los que andan por la vida fatigados, decaídos y desorientados como ovejas que no tienen pastor (Mt.9:36); y llama a si a todos los desdichados que les pesa vivir (M.11:28-30).

Es admirable la preferencia de Jesús por estas categorías de personas, pero causa más admiración todavía el hecho de que en una mentalidad que unía enfermedad, pobreza e inadaptación a pecado, castigo y exclusión, Jesús mira a estas personas con una disposición radicalmente positiva, excluyendo la existencia de un nexo causal entre pecado y enfermedad, y condenando por principio cualquier forma de marginación social, dando inclusive a estas situaciones un significado teológico: “ni el peco, ni sus padres pecaron; es para que se manifiesten en el las obras de Dios”(Juan 9:1-3)

Los textos evangélicos no dejan lugar a dudas con respecto a esa postura de Jesús. Contra todos los prejuicios y las discriminaciones sociales, Jesús se opone a que determinados grupos o minorías de infelices sean socialmente descalificados. Esto era inadmisible para la mentalidad civil y religiosa de su tiempo. Y este fue el verdadero escándalo que lo llevo a la cruz. Tomo sobre sí, asumió toda clase de marginación social. Y lo hizo en virtud de su fe y de la misión que había recibido del Padre y que claramente había manifestado. El Espíritu del Señor está sobre mí, me ha ungido y me ha enviado a anunciar a los pobres la Buena Nueva, la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor (Lc.4:18-21; 7:22)

Por esto, a quien le pide razón de su actuar, puede responder: no necesitan médico los sanos, sino los que andan mal, no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores (Mc.2:17); o también: el hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que se había perdido (Mt. 18: 11; Lc.19:10) Y sin preocuparse de las habladurías que se hacían a sus espaldas, ni de todas las críticas que le hacían abiertamente… entró en contacto con existencias relegadas a los márgenes de la sociedad, con hombres heridos por el ostracismo social, expulsados de la comunidad religiosa, discriminados y degradados (Mt.8:2-4; Juan.4:5-29; 8;3-11). Se familiarizó con ellos. En pocas palabras, los aceptó. No contentándose con predicar una apertura de amor hacia todos los hombres, y de modo especial hacia los desvalidos y necesitados, nos dio extraordinario ejemplo de ellos poniendo su vida totalmente al servicio de los mismos.

¿Dónde está el niño al que le celebras su cumpleaños en esta Navidad? Solo una vez hubo una celebración sin igual: Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales que alababan a Dios y decían: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres (Lucas 2:13-4). La fiesta que celebras, es tu fiesta, pero no es la de Jesús. El comercio celebra tu pisto y siempre estarás con el corazón vacío.

Fuente: La Biblia y notas de J.A Indurain

 

©2023 La Tribuna - Una voluntad al servicio de la patria. Honduras Centro América