Mala atención del paciente diabético

MA
/ 28 de diciembre de 2022
/ 12:09 am
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Mala atención del paciente diabético

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Noé Pineda Portillo

Son prioridades de todo Estado dar atención a la salud, educación y vivienda a sus habitantes, pues como elemento del Estado, sin población no tiene razón de ser. Sin población no hay gobierno ni ningún tipo de actividad para progresar.

Honduras, como Estado político, es un miembro activo del concierto de todas las naciones del globo terráqueo, siendo actor político del conjunto de las Naciones Unidas (ONU) con el cumplimiento de sus deberes y derechos como tal. Por tanto, uno de esos deberes es cuidar de la salud de su población.

Para tal efecto, crea sus propias instituciones como el Seguro Social, los institutos y hospitales públicos. A este respecto queremos referirnos al Hospital del Diabético creado en 2013, cuya Ley Orgánica dice: …se crea el “Inadi” como una entidad desconcentrada adscrita a la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud, la cual funciona con personalidad jurídica y patrimonio propio, autonomía administrativa, presupuestaria y financiera”.
“En su funcionamiento el Instituto Nacional del Diabético (Inadi). Se rige por las disposiciones del Código de Salud, de esta ley y su reglamentación y por otras leyes aplicables. Las disposiciones de esta ley son de orden público y de interés social”.

Pues en base a todo lo anterior, estamos haciendo esta denuncia a quien corresponde, para dar a conocer mala atención del paciente diabético en una institución del Estado. Y para que se dé cumplimiento a los mandatos constitucionales y legales para que no se abuse de la integridad de los pacientes respectivos y sobre todo de los pacientes de tercera edad de quienes hay una ley que les da mayor protección, es la Ley del Adulto Mayor. Resulta que me hice presente al Inadi con mi carnet N° 1619 1935 00081 a la cita del día 20 de diciembre 2022 a la 1:00 p.m. y después de estar esperando dos horas, me apersoné a la jefa de preclínica de turno, Sandra Espinal, y tranquilamente me contestó que no se encontraba mi documentación (que viene del siglo pasado). Pueden imaginarse distinguidos lectores. ¡Qué barbaridad! Saque usted sus propias conclusiones.

La pregunta es. ¿Cuál servidor público? ¡Cuál responsabilidad de trabajo?
Será que no preparan a la gente en detalles importantes como los señalados. No se hace cumplir con la ley, con las normas establecidas. No cumplen con los objetivos de la institución. No hay deberes ni derechos. Y tampoco hay alcalde en la institución. ¡Qué dicha tan grande nacer en Honduras!

noepinedap@yahoo.com

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