Darío A. Euraque. Un hondureño ante la modernidad de su país

ZV
/ 31 de diciembre de 2022
/ 12:13 am
Síguenos
01234
Darío A. Euraque. Un hondureño ante la modernidad de su país

Más

Rafael López Padilla (1875-1963)

Adalid Martínez Perdomo

Esta es una obra socio-histórica de un contenido extenso e intenso, meticulosamente lograda por el Dr. Darío A. Euraque alrededor de la biografía del ingeniero Rafael López Padilla en la cual el autor escudriña y relata la consolidación de un estado concesionario letal para la democracia y el bienestar colectivo de los hondureños, en sus diferentes etapas transicionales hacia un estado moderno al servicio del capital extranjero cuyo proceso evolutivo es caracterizado magistralmente mediante la cita textual y la referencia oral obtenida de entrevistas en profundidad que puntualizan los temas abordados en la obra.

En el desarrollo de las primeras 364 páginas de la obra (Tomo I), la vida de don Rafael es tratada de manera efímera, pero se construye un discurso crítico alrededor de su figura, de su familia o de sus amigos. Gracias a las refinadas técnicas historiográficas empleadas por Euraque, que nos hace, en la medida en que leemos el libro, crear un discurso paralelo al texto, promoviendo la propia visión del lector en torno a su planteamiento con una propuesta inducida por medio de la intertextualidad, explícita o sugerida, que obliga a subrayar subtemas específicos de análisis y reflexión.

Un hondureño ante la modernidad de su país, es tratado por Euraque, con la modernidad de la ciencia historiográfica haciendo una historia multitemática, interdisciplinaria en la que podemos enterarnos de los vericuetos políticos, las marañas económicas en apoyo a los políticos, las redes familiares de poder (Bográn Morejón, por ejemplo) los proyectos de progreso en el país que nunca se lograran, los vértices religiosos que asoman como la masonería recién instalada en el país y el Ku Klux Klan que se presenta mediante la estratagema de un disfraz en una fiesta de la sociedad sampedrana de la época. Destacable es, además, la invisibilización de la iglesia, un ente generador de sesgos políticos y económicos durante el periodo estudiado.

Distinguible es el rompimiento de la linealidad cronológica que nos invita a una reflexión profunda sin importar la secuencia entre un momento y el siguiente del texto, sobre todo con el empleo del flashback o analepsis, como si se tratara de múltiples microhistorias engarzadas unas con otras que dan al libro un ambiente de camaradería entre sus actores y que al mismo tiempo crea un ambiente fresco que invita a leer el libro desde principio a fin, subrayar, señalar el dato de interés personal y buscar llegar al final más temprano que tarde.

Sin usar frases panfletarias nos conduce a entender la segmentación de la sociedad en clases sociales antagónicas, al surgimiento de una clase social vinculada y al servicio de los intereses económicos extranjeros, específicamente de los estadounidenses.

La obra dibuja el crecimiento de esa clase social y aporta datos para entender la fragilidad de la misma, su inclinación a la dependencia y los atajos posibles para enajenarse o ser enajenada y consecuentemente la propensión hacia los gobiernos autocráticos y dictatoriales.

Los juicios de valor quedan a discreción del lector, una virtud de importancia capital en la obra, porque Euraque se asume como el historiador y no como el adoctrinador, pero se percibe con facilidad su inclinación hacia la oposición y resistencia a tal estado de cosas, considerando que el historiador no puede ser neutral, aunque pretenda y se esfuerce por no delatarlo.

Como un asomo de y en las novelas policiacas, Euraque nos intriga con la autenticidad o no de la carta Rolston desde el principio del libro, pero al final nos dice que será en el tomo 2 donde se dilucidará dicha inquietud.

Una obra de vital importancia para ampliar los saberes acerca de la consolidación del estado hondureño durante la primera mitad del siglo XX, la verdadera génesis del estado súbdito a las políticas extranjeras que nos ha tocado enfrentar en los albores del siglo XXI.

Adalid Martínez Perdomo. Profesor rural.

Quimistán, Santa Bárbara, Honduras. Noviembre del 2022.

©2023 La Tribuna - Una voluntad al servicio de la patria. Honduras Centro América