“EL LIBRO DE ARENA”

MA
/ 18 de enero de 2023
/ 12:25 am
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“EL LIBRO DE ARENA”

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DISCREPANDO con un lector quien aduce que no hay sueños ajenos ya que los sueños de todos los pueblos son los mismos, este fue el cierre del editorial: El sueño de AMLO en la cumbre, es que Washington ponga el pisto para abordar el problema migratorio y, del plan concebido originalmente para el Triángulo Norte, encaramarse a tuto y agarrar la mitad. “Yo no quiero que me vendan sueños ajenos –Winston citando a Benedetti– sino que se cumplan los míos”. El deseo de estos países –con el éxodo de personas por falta de trabajo y de otras aflicciones– sería poder resolver lo propio, contando con la totalidad de los recursos que dispongan para esos efectos, sin mediación o vocería de nadie que quiera repartirse, lo ajeno, con la cuchara grande.

Así se expresaron otros lectores: “Los sueños en los Estados Unidos y países europeos son al nivel de su alto desarrollo, los nuestros al bajo nivel de nuestro atraso y subdesarrollo”. “Allá, como en China, Japón, y los tigres asiáticos conocen y ya explotan la inteligencia artificial, y aquí no saben qué puercas sea eso, si solo hay inteligencia elemental, y ni eso”. “Aquí se sueña con alcanzar estándares de vida, educación, cultura, etcétera como la de los pueblos del primer mundo; pero ni como castigo las personas allá, van a desear tener los bajos estándares de vida y la mala calidad educativa de estas empobrecidas naciones”. Otra contribución: “Yo sueño con irme a los Estados Unidos si me dan visa e igual miles de migrantes que se van mojados”. ¿Cuántos gringos sueñan con venirse para acá, donde no hay trabajo, se come salteado, o querer que sus hijos estudien en Honduras donde lo que interesa a la autoridad educativa son las gabachas y no mejorar esa horripilante calidad del sistema educativo, que saca graduados a las calles porque ninguna empresa ocupa lo que aprendieron y no hay trabajos tampoco porque el sector productivo está arruinado? Si los sueños fueran los mismos las caravanas de gente que huye de su mala situación serían tanto de aquí para los Estados Unidos como de los Estados Unidos hacia Centroamérica. Ahora comentarios al editorial “Dime lo que lees y te diré quién eres”. Un médico lector: “Este editorial es uno de los que más me ha encantado. Gracias, muchas gracias. Usted es la persona que más me hace leer aparte de medicina y cirugía oncológica”. Un amigo notario: “Hoy es un día de lujo, enmarcarlo y colocarlo en el lugar más visible de la casa para leerlo cada día; así siento este editorial”. El amigo director de postgrado de la universidad: “Excelente editorial, a propósito del próximo inicio de un año académico”. Algunos empresarios –ningún político– mandaron mensajes a raíz de lo expresado al inicio del escrito: A propósito del analfabetismo moderno, de los que sabiendo leer y escribir nada provechoso leen y nada valioso escriben; y de varios, dizque parte del liderazgo nacional, entre ellos políticos y dirigentes empresariales, que –para desdicha suya y perdición de una sociedad desamparada sin rumbo y orientación–tampoco leen, ya que ni con el bocado en la boca lo mastican.

“Gran verdad y muy bien expresada como siempre –dice uno de ellos–. La vorágine diaria nos absorbe y poco tiempo le dedicamos a la lectura”. “El internet puede ser un facilitador o un distractor de la lectura”. “En nuestra sociedad actual, se ve la falta de cultura y mucho es por lo que has escrito”. Otro empresario amigo de los que parece que sí leen expresa: “Me encantó el editorial; me recordó una frase que guardo siempre y que me motiva a leer: Un lector vive mil vidas antes de morir. El hombre que nunca lee vive solo una”. (George R. Martin). Otro lector: “Excelente editorial, me encantó todo ese recorrido por la cultura humana en cuanto al tema de la escritura”. Otra contribución: “Como decía el poeta Rubén Darío: El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento, antorcha del pensamiento y manantial del amor”. “Gracias por sus editoriales que son inspiración para crecer con el alma y el corazón”. El último de un buen amigo: ¿Quieres más masa lorita? Suficiente con ese gran editorial de hoy. Dios salve a los sabios por escribir “para los hombres del mañana”. “Gracias querido amigo por servirme tan suculento desayuno. Por hoy no se puede pedir más. Solamente que la luz que irradia esa brillante pluma continúe iluminando el lado oscuro de nuestras vidas”. (Jorge Luis Borges de El Libro de Arena: –saca Winston una de sus frases– “Salvo en las severas páginas de la historia, los hechos memorables prescinden de frases memorables”. Pero el Sisimite leyó el libro y cita otra: “Sentí lo que sentimos cuando alguien muere: la congoja, ya inútil, de que nada nos hubiera costado haber sido más buenos”).

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