¿INTELIGENCIA ARTIFICIAL?

MA
/
31 de enero de 2023
/
12:25 am
Síguenos
  • La Tribuna Facebook
  • La Tribuna Instagram
  • La Tribuna Twitter
  • La Tribuna Youtube
  • La Tribuna Whatsapp
¿INTELIGENCIA ARTIFICIAL?

UN académico amigo envía un mensaje: Adjunto le envío borrador de editorial, sobre el tema de la elección de la nueva CSJ, supuestamente con su estilo, escrito por un programa de inteligencia artificial: “En el año, Honduras se enfrentará a la próxima tarea crucial de elegir una nueva Corte Suprema”. Como siempre, es importante recordar las palabras del Sisimite, quien dijo: “La Justicia es el fundamento del orden social”. “La CSJ es la institución encargada de velar por el correcto funcionamiento del sistema de justicia en el país. Es esencial que los magistrados elegidos sean personas de gran integridad y capacidad, que estén dispuestos a servir al país con imparcialidad”. “Sin embargo, el proceso de elección de los magistrados debe ser transparente y libre de cualquier tipo de influencia política”. Winston nos recuerda: “La transparencia es esencial para la confianza en las instituciones y en la democracia”. “Es necesario que los ciudadanos estén informados sobre los procedimientos de elección y también sobre los candidatos”. “Que las organizaciones de la sociedad civil y los medios de comunicación desempeñen un papel activo en el proceso de selección, asegurando que se cumplan los estándares éticos de transparencia”. “Como ciudadanos, debemos estar atentos y participar activamente en el proceso para asegurar una justicia imparcial y una sociedad justa”. (Hasta aquí el parto de AI).

Buena aproximación –respondimos– lo escrito por el programa es más o menos lo que se le ha dicho a la opinión pública que se quiere. Una buena recopilación de conceptos, aunque no nuestro estilo de editorializar. No cuenta una historia, no hay anécdotas; nuestro estilo más bien es sugerir, auscultar, hablar en parábolas, que se lea entre líneas, sobre todo si es tema delicado y conflictivo. Pero el ensayo es interesante; hemos dicho que mientras otros conocen y ya aplican la inteligencia artificial, aquí lo más que hay es inteligencia elemental, y quizás, ni eso. Sobre ese tema no hemos escrito, en parte porque aquí todo es blanco o negro, no hay tonos intermedios. Un tema así lo abordaríamos con preguntas –la dialéctica socrática de indagación– incluso muchos de los titulares de los editoriales son interrogantes. Algo así: ¿No será que el anhelo de una corte independiente, varía de acuerdo a lo que cada cual o sector, entiende por independencia? ¿Independiente de los otros poderes, aunque complementario –la independencia jurídica– como reza la Constitución? ¿Independiente de la influencia política, independiente de la inclinación ideológica, y si fuera esto último, de cuáles tendencias y de qué pensamiento? ¿Qué se toma de ejemplo? ¿El de algunos países latinoamericanos? La vecindad está plagada de autoritarismos donde la independencia formal, en papel, nada asemeja a la realidad. El poder que manda controla todo lo demás.

Y hablando de control. ¿Quién controla? ¿Si quien pone controla ya que compromete al escoger, qué tanta independencia existe? ¿Y cómo abstraerse de ese tipo de control? ¿Bajo el supuesto que la CSJ se arma de acuerdo a negociaciones políticas, qué esperar de esa elección? ¿Y si no fuera así, cómo se elegiría? ¿Hubo total imparcialidad en la nominación, fuera de sesgo o de preferencias personales? ¿Quiénes nominan, quiénes proponen, quiénes eligen? ¿Dónde manejan procesos, incoloros, insípidos e inodoros, libres de interés de grupos? Entonces ¿preferirían el ejemplo norteamericano? Y allá, ¿quién nomina al candidato? ¿Y la nominación como la elección es independiente del credo de la persona propuesta, de su formación doctrinaria, de la ideología política, o independiente del interés partidario? ¿Y el litmus test? Dependiendo del balance numérico entre los jueces que la integran, como de la convicción jurídica de quien la preside –allá ejercen toda la vida hasta que fallecen o se jubilan– ¿no ha habido, en el curso de la historia cortes progresistas y conservadoras? ¿Qué criterio separa a progresistas de conservadores en la interpretación de artículos constitucionales, o qué inclinación priva en su entendimiento de las leyes? ¿Cómo han fallado –tanto los incluidos en el voto mayoritario como en el disidente– en los temas conflictivos de la guerra cultural –derechos civiles, derechos de las minorías, derechos electorales, temas como el aborto y los derechos de la mujer, libertad de expresión–las cortes progresistas versus las conservadoras? (Hasta aquí disparando preguntas desde la cintura). Aunque conversando con una jurista apunta: “Yo comenzaría por la independencia frente al mismo individuo”. “¿Es posible siquiera eso?”. “Lo dudo mucho”. “Se trata de ser íntegro, valiente y tener conocimiento (pienso que en ese orden)”. “Esos que se dicen neutros, como sinónimo de independientes son, en mi opinión, los menos indicados, porque carecen de integridad, deducible de tal auto proclamación”. “La política debe defenderse por los políticos a la luz; pero muchos parecen avergonzarse de serlo”. “Eso porque se ha satanizado la política y paradójicamente se sataniza por los que son más políticos; pero lo son debajo de la mesa, ocultos; frente al público se visten con mantos blancos, por apariencia”. “¿Cuál sería el legítimo interés de la “preocupada comunidad internacional”, por nosotros? ¿Y qué voces son las que se escuchan desde la sociedad civil?”. “¿Cuál es la verdad detrás de esa pretendida absoluta virginidad política en estos procesos?”. (¿Sería el principio del final –pregunta Winston– o el final del principio?).

Más de Editorial
Lo Más Visto