Designados presidenciales o vicepresidente de la República

ZV
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10 de marzo de 2023
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12:02 am
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Por: Carlos Medrano (Periodista)

La figura de designado presidencial debería desaparecer en la próxima fórmula presidencial de las futuras elecciones en Honduras, pues estos personajes no tienen funciones realmente importantes, no tienen ninguna trascendencia, no son significativos y más bien se convierten en enemigos del régimen pues no son tomados en cuenta por quien ganó las elecciones.

Partamos desde el principio que Honduras tiene un sistema político presidencialista, ya que bajo la figura del presidente de la República existe una enorme concentración del poder, tiene gran influencia en el Congreso Nacional para aprobar leyes a su antojo y un dominio sobre el Poder Judicial en la emisión de sentencias en favor de la autoridad constituida.

Él o la presidente se convierte en algo así como un director de orquesta, ordena quien hablar, quien toca la melodía, quien ataca, quien defiende, quien brilla, quien calla, en fin, casi todo gira alrededor de un gigantesco presupuesto y aparato estatal que se mueve al son del titular del Ejecutivo.

La Constitución de la República de Honduras establece que los designados presidenciales deben cumplir las funciones del presidente en su ausencia temporal o definitiva, pero sería el Congreso Nacional el encargado de elegir a uno de los tres designados que tiene la República de Honduras para dirigir la Presidencial en caso de la ausencia definitiva de la Presidenta.

Con un presupuesto que se puede gastar a mansalva y un gigantesco aparato estatal, sobredimensionado, lento, corrupto y lleno de una burocracia improductiva, él o la presidente no quiere sombra alguna, no le interesa promocionar a nadie sino al que su plan político lo determine, de modo que los designados salen sobrando.

Con presupuestos raquíticos, los designados presidenciales se convierten en “floreros”, figuras decorativas que son becados por el Estado formando parte de la planilla estatal.

Los antecedentes registran que algunos designados en aras de no parecer paracaidistas trataron de brillar con “luz propia” y fueron aplastados por todo el aparato estatal, convirtiéndolos en enemigos del sistema, tal y como ocurre en la actualidad con el Ing. Salvador Nasralla.

Los designados presidenciales viven de la caridad del mandatario, por lo tanto, los “genios” que tenemos en este Congreso Nacional deberían analizar el desaparecer a esta figura presidencial que malgasta los recursos del Estado en oficinas y personal innecesario para el país.

Estimaciones indican que, si desaparecieran los designados, el gobierno se estaría ahorrando 300 millones de lempiras, ahorro nada despreciable para una economía maltrecha como la nuestra.

No es necesario tener a 3 designados presidenciales, con un vicepresidente como existe en sociedades civilizadas, más que suficientes.

El vicepresidente, por ejemplo, en Estados Unidos, tiene asignaciones muy especiales, representa al presidente en visitas especiales, forma parte de las decisiones importantes en la gestión del mandatario y es un personaje que tiene presupuesto y proyectos.

Es cambiar 3 por 1, ahorren dinero señores que el país está quebrado, sean sensatos, sean consecuentes con la realidad nacional, dejen de derrochar el dinero y tomen decisiones importantes para un país que se nos está hundiendo poco a poco.

Pongan a un vicepresidente que tenga un presupuesto adecuado y digno, una oficina decente para evitar más líos en el poder, para ahorrar y para dignificar la figura de la Presidencia de la República.

Forma de gobierno republicano, democrático y representativo.

carlosmedrano1@yahoo.com

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