Libertad, libertad, libertad. De negocios, laboral y monetaria

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21 de junio de 2024
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Libertad, libertad, libertad. De negocios, laboral y monetaria

Por: Carlos G. Cálix

Uno de los principales obstáculos para la libertad de negocios en Honduras es la burocracia excesiva. Según el Banco Mundial, establecer un negocio en Honduras puede tomar alrededor de 42 días y requiere cumplir con 11 procedimientos distintos. Esta burocracia no solo retrasa la creación de nuevas empresas, sino que también desincentiva a los emprendedores obligándolos a mantenerse en el sector informal.

Obtener un permiso de operación puede ser todo un caos. Entre las largas colas, la documentación, las restricciones, el personal que atiende y el sistema deficiente, la desmotivación emprendedora por el lado formal se disipa. Pese ello, algunos representantes del gobierno únicamente hablan de precariedad laboral dejando de lado esa terrible burocracia excesiva.

En tal sentido, el mercado laboral hondureño se ve afectado por una rigidez significativa en términos de regulación. Las leyes laborales actuales hacen que sea costoso y complicado para las empresas ajustar su fuerza laboral en función de las necesidades del mercado. Además, la informalidad laboral es un problema grave, con más del 70% de la fuerza laboral trabajando en el sector informal y en algunos casos según el Banco Interamericano de Desarrollo hasta un 80%. En otras palabras, 8 de cada 10 hondureños han trabajado en el sector informal de la economía.

A lo anterior hay que sumarle que, la estabilidad monetaria en Honduras se ve afectada por varios factores, incluyendo la dependencia de remesas y la vulnerabilidad a las fluctuaciones en los precios de las materias primas más la restricción para la obtención de dólares. Además, el acceso limitado a servicios financieros formales impide que una gran parte de la población pueda ahorrar e invertir de manera segura. La confianza disminuye y la preguntas que surgen son: ¿debo ahorrar en un banco?, ¿dónde consigo dólares?, ¿vale la pena abrir un negocio?, ¿me va a robar más el gobierno mediante los impuestos o me van a extorsionar los otros delincuentes?, ¿qué hago para sobrevivir en Honduras?

Ante esas preguntas y seguramente otras, los emprendedores y los empresarios en general quieren soluciones no promesas mentirosas. Por ende, para generar un cambio y comenzar una tercera transformación económica que permita destacar en libertad de negocios, laboral y monetaria, Honduras debe implementar políticas públicas efectivas y sostenibles que mejoren su entorno económico y social.

Para ello, se debe potenciar el portal de miempresaenlinea y, simplificar aún más los trámites para iniciar un negocio reduciendo todo el proceso a un solo día. A esto, hay que agregarle una regulación eficiente, clara y transparente. Teniendo en cuenta que, las empresas pueden operar con confianza sabiendo que las reglas no cambiarán abruptamente.

Por supuesto, ofreciendo una serie de incentivos fiscales para empresas nuevas y en crecimiento, incluyendo exenciones fiscales parciales para los primeros tres años de operaciones, con opción de ampliar las exenciones según el caso, la industria o el grado de innovación empresarial por un lapso de dos años más. Lo que se traduciría en incentivo para los generadores de empleo y desarrollo.

En el caso de los colegios y universidades con programas académicos emprendedores, deben incentivar la creación de Laboratorios Empresariales, mismos que permitan la innovación y apertura de negocios para los estudiantes. Iniciativa que no es nueva. Ya en 2009 la implementé en el Campus San Isidro de la Universidad Católica de Honduras. De la misma manera que se deben valorar los proyectos de emprendimiento tecnológico que acertadamente ha efectuado Unitec, por citar dos ejemplos exitosos, sin dejar de mencionar los programas transversales del Zamorano, entre otras universidades. No me cabe duda que, si el Cohep agrupa las mejores iniciativas universitarias podremos ver desarrollo empresarial en el nivel que se requiere.

Los estadistas que lleguen al gobierno deben pensar en el sector empresarial. Para esto, los empresarios podrían apoyar y solicitar la creación de política públicas y programas de capacitación y educación continua que ayuden a los trabajadores a mantenerse competitivos en un mercado laboral dinámico. Asegurando condiciones labores justas.

Todo lo anterior, mediante una política monetaria que priorice la estabilidad de precios. Su independencia permitirá tomar decisiones libres de presiones políticas. En este sentido, el sector financiero nacional debe ser fortalecido mediante una infraestructura robusta que promueva la inclusión financiera y la estabilidad monetaria. Lo que requerirá de una medición real de la inflación en Honduras. Al obtener ese dato real, será necesario crear los mecanismos para mantener la inflación consistentemente baja que permita un entorno predecible para los negocios y para los consumidores.

Así, parafraseando a Russ Roberts, los hondureños debemos amar localmente y comercial globalmente con mayor libertad de negocios, laboral y monetaria. Trabajando en ello, nos vemos en el futuro.

[email protected] Carlos G. Cálix es doctor en ciencias y director general de MacroDato. Director del Consejo Académico de Fundación Eléutera. Posdoctorado IIESS-CONICET.

carlosgcalix.com

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