El Cisne: al potencial desastre ecológico, agréguele el desprecio por una proyección geopolítica privilegiada

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10 de julio de 2024
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12:02 am
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El Cisne:  al potencial desastre ecológico, agréguele el desprecio por una proyección geopolítica privilegiada

Por: Adán Hilario Suazo Molina*

Para finales del siglo XIX se introdujo la doctrina del poder naval, el famoso historiador y estratega norteamericano, Manfred Maham propuso la doctrina en referencia, como la guía del desarrollo del poder naval de Los Estados Unidos, lo cual resultó en el surgimiento y consolidación de esta gran potencia; el ciclo inicial Mahan lo concibió mediante el logro de dominio del Mar Caribe, cual fue denominado como “El Mediterráneo Americano” acuñando así mismo, la expresión latina “Mare Nostrum” copiada de la concepción imperialista Romano.

El Caribe es un mar abierto en el Océano Atlántico tropical, conformado, por el Golfo de México y el Caribe, se estima su extensión en 4,763,400 Km2, con más de 7,000 islas, islotes y cayos, el arrecife mesoamericano se extiende por unos 1,000 km y sus aguas bañan las costas de 40 países. La construcción del Canal de Panamá finalizada en 1914 permitió a los estrategas predecir que el Caribe llegaría a ser una de zonas más ricas del mundo.

Sin embargo, múltiples adversidades, fricciones, confrontaciones, pobres liderazgos, y desaprovechamiento del potencial y vocación natural de los países adyacentes, han impedido, un desarrollo uniforme, compacto y permanente; eso no significa que la doctrina del poder naval es utopía, al contrario, existen leyes geopolíticas relativas al mar, absolutamente vigentes, no se trata de una teoría selectiva o exclusiva; sugiere aprovechar el potencial marítimo del correspondiente estado, en su extensión y dimensión.

En el Caribe Honduras posee una extensión costera privilegiada de 750 km, islas e islotes de importancia, un subsuelo marino rico en recursos estratégicos, el Cisne, situado a 210 km de Punta Castilla, constituyendo dimensiones que nos aseguran espacios adecuado para desarrollar nuestro potencial marítimo caribeño.

Geopolíticamente, se consideran tres tipos de países, relacionado con la forma de ver la importancia del mar, citamos lo siguiente: Quienes integran en sus planes estratégicos internacionales, asignando un rol especifico para su Fuerza Naval; Quienes solamente aprovechan parcialmente su potencial, porque su estrategia es incongruente y no se armoniza por desconexión, entre su estrategia internacional y el rol asignado a su Fuerza Naval y: aquellos países, que carecen de capacidad o de voluntad para aprovechar su potencial, donde el océano es solamente un espacio disfuncional o secundario en su orden de prioridades… Preguntémonos: ¿en qué categoría se puede ubicar a Honduras? Hasta la pregunta es necia si la evidencia es clara, cuando lo decidido es construir una cárcel, en nuestra posesión estratégicamente más avanzada en el Caribe, contra todos los pronósticos, adversidades y señalamientos.

He escuchado en diversas presentaciones a expertos de nuestra Fuerza Naval, sostener, que los hondureños vivimos de espaldas al mar, desaprovechando nuestro potencial marítimo, esto es absolutamente cierto; hay que recordar siempre, que espacios vacíos no aprovechados, otros los ocuparán, es insólito que nuestra principal posesión estratégica en el Caribe, por cual esperamos hasta 1974 para que fuese devuelta a nuestra soberanía, desde entonces, no ha pasado mucho, solo intentos y chispazos. Lo único rescatable fue adjudicarle y publicar todos los títulos y distinciones como parque y reserva marítima, al menos el Cisne no está solo sigue acompañado del destacamento naval, que fielmente le cuida, conozco personalmente lo difícil de cumplir esta misión, pero la posesión esta al menos protegida.

Al parecer el proyecto cárcel del Cisne será una realidad, la autoridad del ramo dio a conocer, que la licencia ambiental ha sido aprobada y nada menos que por 40 de nuestros científicos expertos en el ramo.

Luchamos tanto por recuperar al Cisne, los norteamericanos se despojaron de esta posesión, que fue parte de su doctrina de dominio del Caribe, pero hemos carecido del liderazgo y visión para concretar políticas y aprovechar este potencial marítimo. En el 2007, en el gobierno del señor expresidente José Manuel Zelaya, se produjo un buen intento relacionado con el Cisne, en las redes se reproduce actualmente, un interesante documento de 63 páginas, que hubiese sido excelente implementarlo, paradójicamente, ahora en el gobierno de su esposa doña Xiomara Castro, se le dará el tiro de gracia al inocente Cisne.

Vale hacernos la pregunta: ¿Qué razón especial, provoca el empecinamiento por concretar una evidente masacre ambiental?, con toda seguridad no es la carencia o disposición de sitios en tierra firme. En verdad ya se ha dicho mucho sobre el asunto y el tema está agotándose, no por falta de argumentos, pero por no separar la evidencia científica de la contaminación política; el proyecto es un error, que puede repercutir en demandas internacionales para el país.

Solamente nos queda, respetuosamente pedir: “Señora presidenta, ponga fin a este fantasioso proyecto”

*Coronel de Aviacion ®

[email protected]

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