José A. Olay: “Se perdió el buen gusto… el cine ahora solo es para hacer millones”

ZV
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12 de marzo de 2023
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04:05 am
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DIRECTOR. El cineasta José A. Olay, en su oficina de contabilidad y auditorías, cuenta que se prepara para filmar una nueva película que presentará en festivales.

Por: Luis Alonso Grádiz M.

Entre las carcajadas de la gente por las ocurrencias de “Cantinflas”, aquel niño se propuso que de grande quería hacer una película y ha logrado dirigir tres y va por más.

Con el paso de los años, como un apasionado del arte de filmar y proyectar imágenes en movimiento, cree que se ha perdido calidad, porque “la mayor parte del cine ahora solo es para divertir a las masas y hacer millones”.

Su primer contacto con el cine fue en 1960, a la edad de siete años, en Valle de Ángeles, Francisco Morazán, donde en la pared de la vieja comandancia proyectaron “El Bombero Atómico”, de Mario Moreno, el célebre cómico mexicano “Cantinflas”.

“Yo me quedé maravillado con esa película porque eran las primeras imágenes, en blanco y negro, que yo miraba del cine, entonces lo primero que se me ocurrió fue: Cuando yo sea grande voy a hacer una película”, se acuerda, entre risas, el cineasta hondureño José A. Olay.

Su nombre de pila es José A. Contreras Olay, pero es mejor conocido como José A. Olay, quien nació en el puerto de Tela, el 28 de agosto de 1953, al seno del hogar formado por María Dolores Olay y José David Contreras.

Sus padres se trasladaron de Tela, Atlántida, al pintoresco pueblo minero de San Juancito, Distrito Central, y también vivieron en Valle de Ángeles, donde aquel chiquillo alegre y juguetón se forjó para sus adentros que de adulto quería hacer cine, el arte iniciado por los hermanos franceses Auguste y Louis Lumiére, en 1895.

JOSÉ A. OLAY: “El cine de ahora es más tecnología y comercial que otra cosa”. Atrás, en la pared, en una foto al lado de un antiguo proyector de 35 milímetros.

CONTABILIDAD Y CINE

En su oficina del barrio El Centro, de la capital hondureña, rodeado por escritorios cubiertos con libros contables y carpetas con facturas, José A. Olay cuenta que cursó parte de la educación primaria en la escuela del caserío de El Rosario, San Juancito y la terminó en la colonia Kennedy, de Tegucigalpa.

Se graduó de perito mercantil y contador público en el Instituto Central “Vicente Cáceres”, en 1975 y en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), como licenciado en contaduría pública, carrera que ejerce en su oficina de contabilidad y auditorías, a la par de su pasión por el cine.

Olay formó una bonita familia con su esposa, doña Deysi, y sus tres hijos, Dariela 46, Álvaro (44) y Júnior Contreras (34), quienes también han sido su inspiración para ser un buen padre y proseguir con su amor por el séptimo arte, como bautizó al cine el italiano Riccioto Canudo.

De niño lo llevaron a las funciones matinales de los domingos cuando se exhibían dos películas por el precio de una en los cines Presidente, Variedades, Clamer, Palace, Centenario, Roxi y otros, y fue así que vio muchas películas mexicanas y estadounidenses.

“El deseo mío era hacer algo en el cine”, recuerda, y en los años 80, cuando trabajaba como operador en Radio Comayagüela, de don Humberto Andino, abrió el primer programa de cine que hubo en Honduras, “El Mundo del Espectáculo” y también lo llevó a la Radio Católica, entre 1981 y 1987.

PRODUCCIONES. Afiches de las películas “El Cuerpo Extraño”, “El último Secuestro” y “El Ángel del Valle”, de José A. Olay.

“EL CUERPO EXTRAÑO”

Antes de filmar su primera película, cuenta, “yo lo que hice fue aprender cine, haciéndolo, no fui a una escuela de cine, porque no había fondos para eso, ni había escuelas de cine, ni la de San Antonio de los Baños, de Cuba, existía en ese tiempo”.

“Entonces tomé la técnica del director de cine estadounidense, Quentin Tarantino, que dijo: Yo no estudié cine, yo fui al cine, y eso fue lo que pasó, fui al cine miles de veces, vi como hacían las películas, me imaginaba frente a las cámaras”.

“Y así es como se puede aprender y cuando tuve la oportunidad de trabajar en televisión se me desarrolló todo, a los inicios de los 90 con un programa de cine en Canal 3 y en Hondured, Lo Mejor del Cine”, evoca.

Con el apoyo del licenciado y excatedrático de la Escuela de Periodismo de la UNAH, Miguel Martínez, quien tenía el equipo para filmar en VHS, grabaron la primera película en VHS, la comedia “El Cuerpo Extraño”, de la cual incluso fue el productor y director de fotografía y Olay el director.

La película fue filmada en 1995 y tuvo un estreno tristemente célebre en la semana del azote del terrible huracán “Mitch”, entre el 23 y el 30 de octubre de 1998, en la sala Leo de los cines Aries y Tauro, con un proyector digital pequeño de los primeros que empezaban a salir.

El filme, sobre un hombre que pierde la memoria después de un asalto por robarle el carro, fue realizado en escenarios naturales de Tegucigalpa y Comayagüela y quedaron grabados lugares que después del huracán “Mitch” ya no existen o no quedaron iguales.

Los actores fueron Manuel Almendárez, Karla Carías, Eduardo García Varela, Roberto Barahona, el periodista Guillermo Castellanos Enamorado (QEPD), y el entonces niño Ángel Zúniga, que Olay escogió; el pintor Óscar Mendoza, y la actuación especial de Pita Casulá, “La Sinfonola” (QDDG).

“EL ÚLTIMO SECUESTRO”

Para la segunda película, el escritor José Salgado le presentó el proyecto de “El Último Secuestro”, y Olay le explicó cómo hacer el guion y con el apoyo del productor y actor José Cardona (QDDG), en el 2005, la filmaron ya con nueva tecnología y mejores cámaras en Betacam.

Se exhibió en los cines Aries y Tauro, Regis y Real, el Centenario, con un superproyector digital que se miraba la pantalla nítida como si fuera en 35 milímetros, pero ya no era celuloide, sino que cine digital.

Participaron también el director de fotografía Juan Carlos Cruz, el productor y actor José Cardona, los actores y actrices Marianela Ibarra, Leonardo Montes de Oca (QDDG), Nelyi Larice, Mario Valladares, Glenn Suárez, la ahora ministra de Cultura, Anarella Vélez; el periodista Mario Hernán Ramírez, Héctor Reyes, Susan Arteaga y Dino Fanconi.

La película estuvo dos meses exhibiéndose en Tegucigalpa y San Pedro Sula, gracias al apoyo de la empresa Espectáculos S.A., de don Humberto Culotta, que tenía varias salas de cine.

“EL ÁNGEL DEL VALLE”

De cara a la tercera película, el pintor y escritor José Moncada le llevó el proyecto de “El Ángel del Valle”, adaptada de una de sus novelas cortas, en el 2015.

Los actores fueron Ricardo Simón, Cecilia Pavón, Roberto Barahona, Mario López Urquía, el mismo escritor de la historia, José Moncada; el periodista Gustavo Velásquez, Rolando Martínez, Federico Valdez y Melvin Reyes y como el ángel Roberto David.

“Los últimos minutos de la película son increíbles, cuando el ángel ya había cumplido su misión y se va”, reseña, Olay, para quien ahora se ha perdido el gusto por el buen cine.

“El cine de ahora es más tecnología y comercial que otra cosa, el cine es para millones y para hacer millones, aunque si no fuera por los súper héroes de Marvel o DC Comics el cine prácticamente hubiera desaparecido, porque se perdió el gusto por el buen cine”, reflexiona.

Olay define que “el cine ha evolucionado técnicamente, de tal forma que ya el público no va a ver una película por las actuaciones, por la fotografía, o la música, sino porque sea Marvel o DC Comics; el cine en México se está muriendo, allí están los directores quejándose que nadie va a las salas a ver sus películas”.

“El público del cine antes era más crítico, más cinéfilo, por eso fueron grandes éxitos las películas europeas, porque las hacían en base a buenos actores, buenas fotografías, buena música, buenas historias, ahora ya no valen nada”, concluye este cineasta, que logró cumplir su sueño de niño y se apresta a filmar una nueva película para exhibirla en festivales.

Afiche del largometraje “Érase una vez en América”, de Sergio Leone.

DIRECTORES Y PELÍCULAS
El cineasta José A. Olay admira a Steven Spielberg, de quien considera es un gran director y se podría llevar hoy el tercer Óscar por “Los Fabelman”, que prácticamente es como una autobiografía y está nominada a siete premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.

También es gran admirador de Sydney Pollack, Steven Soderbergh, Louis Malle, Costa Gavras, Federico Fellini, Roberto Rossellini, Bernardo Bertolucci, Franco Zeffirelli y Frank Capra, ganador de premios Óscar.

Entre las grandes producciones señala “Lo que el viento se llevó”, dirigida por Víctor Fleming, George Cukor y Sam Wood; “El Manto Sagrado”, de Henry Koster; Ben-Hur, de William Willer; “Los Diez Mandamientos”, de Cecil B. DeMille y “El Padrino”, de Francis Ford Coppola, con la genial actuación de Marlon Brando, a quienes muchos consideran el mejor actor.

Igual, tiene admiración por el trabajo de Sergio Leone, director de la trilogía del dólar: “El bueno, el malo y el feo, “Por unos dólares más y “Por un puñado de dólares” y el largometraje “Érase una vez en América”, película que estaba rodando cuando le ofrecieron dirigir “El Padrino” y por eso tuvo que rechazar. (LG)

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